ARGENTINA, MI REINA (Ramón, un niño pobre de Argentina)

Si me permites tú, Patria querida,
te aflojaré el vestido en la ribera;
desnuda sobre el mar, vendrá la vida
a iluminar la sal de tu marea.
La luna nos verá rozar las carnes,
el universo todo estará alerta
cuando te desabroches expectante
bajo el latido ardiente de las sierras.

Quiero mojar tu cuerpo con mi sangre,
¡Argentina, mi reina...!

No me propongas ir, tras esos mares,
a repartir mi canto a otras estrellas;
quiero hilvanar tus calles tropicales
con la pasión sureña de mis hebras.
Reniegas no lucir las cimitarras
que ostentan corazones de otras tierras,
mas, sin embargo, tienes mi guitarra
para beberte toda, cuerda a cuerda.

¡Dime, ya sobre el filo de la noche:
si esta canción no es la que tú esperas!

Si me permites, Patria de esperanzas,
te haré caer los tules en la arena,
para que te perfumen mis romanzas
y alcen sobre tus curvas la frontera.
Quiero decirte, ahora que me incitas
a perseguir el oro de otra esfera,
que no me marcharé; tengo una cita...

¡Aflójate el vestido, cuando quieras!


 

 

Sitio optimizado para resolución 1024x768 | Tu resolución actual es: